El año 2020 inició con una agenda política importante para el sector salud visual de Colombia y un ejemplo para los líderes latinoamericanos. Desde el primer día del año dentro del grupo de alcaldes electos que tomaron posesión se encuentra el optómetra Martín Sánchez Valencia, el nuevo alcalde de Quibdó, Chocó, una ciudad con más de 130 mil habitantes, que ha presentado diferentes problemáticas sociales y que Martín Sánchez espera mejorar con su trabajo.

Martín una vez que terminó su bachillerato dejó su tierra natal para estudiar Optometría en la capital de Colombia, con un claro pensamiento, volver a su tierra donde había ausencia de profesionales de la salud visual y ayudar a una gran cantidad de personas que tenían que viajar a otras ciudades para encontrar alternativas a sus problemas visuales. En esta edición registraremos el camino que siguió este profesional de la optometría para llegar a la alcaldía de Quibdó.

Franja Visual (F.V.): ¿Cuál fue su camino luego de terminar la universidad?

Martín Sánchez (M.S.): Terminé mis estudios en la Universidad de la Salle en el año 1991 e inmediatamente me vine a trabajar a Quibdó, esta tierra que tanto amo, mi madre siempre me decía que yo le tenía que devolver a mi ciudad lo que nos había dado a nosotros. Y es que, en esta parte de Colombia, olvidada por el Estado y por los colombianos, la población tenía grandes necesidades para resolver sus problemas visuales, generalmente tenían que desplazarse a otras ciudades como Pereira o Medellín, a varias horas de Quibdó. Yo sentía esa obligación de regresar a mi tierra para ayudar, las palabras de mi madre fueron sabias y he servido 29 años en el sector salud de este territorio.

F.V.: ¿Cómo fueron sus inicios en Quibdó?

M.S.: Mi retorno a Quibdó es inolvidable (risas), mi madre quería asegurarse que todo estuviera listo cuando yo regresara, así que arrendó, varios meses antes que me graduará, un consultorio en una clínica de la ciudad, por temor a perder la oportunidad de tener un único consultorio que había disponible. Así que la presión para terminar mis estudios, graduarme y viajar fue alta. Viaje en 1992 con los equipos básicos para iniciar mi consulta de Optometría. Allí inició mi actividad clínica profesional en la que pude conocer un grupo maravilloso de especialistas de la salud.

F.V.: ¿Su mayor énfasis fue en el área de la salud, más que la óptica?

M.S.: Inicialmente si, en 1996, junto con ocho profesionales en diferentes áreas de la salud decidimos crear y construir una clínica que pudiera atender las altas demandas de salud de la población, así dos años después nació este emprendimiento privado “Clínica Vida” la cual incluye una óptica. Los socios me nombraron representante legal de la sociedad y gerente de la clínica.

Iniciamos con el servicio de consulta externa, junto con laboratorio clínico y farmacia. Luego abrimos urgencias y con el tiempo fuimos creando hospitalización, quirófanos y unidad de cuidados intensivos. La Clínica Vida tiene 22 años y fui su gerente hasta diciembre 2019, para poder ocupar la silla de la alcaldía de Quibdó.

F.V.: ¿Cómo se involucra con la política?

M.S.: Todo inicia por la parte social. En la clínica llenamos un vacío que había en la región y logramos ampliar el servicio a la comunidad. Luego me vinculé con la Cámara de Comercio de Chocó, el tema de ayudar a generar empresa, apoyar a los comerciantes, generar oportunidades de empleo y crecimiento para la ciudad me apasionó y en el 2.006 hice parte de la Junta Directiva como su presidente, cargo que mantuve por 12 años y tuve que dejar para dedicarme a la campaña política por la alcaldía.

F.V.: Director de una clínica, presidente de la junta directiva de la cámara de comercio y optómetra. Cuéntenos esa experiencia.

MS.: Una vida muy intensa y agradable. La ciudad necesitaba mucho trabajo, así que junto con los comerciantes analizamos las posibilidades de desarrollo socioeconómico y abrimos oportunidades de empleo para la región, teníamos que disminuir la tasa de de- sempleo que era muy alta y al mismo tiempo como estrategia para mejorar la seguridad. Desde entonces visualizamos una gran oportunidad para la región y el país, el puerto de Tribugá ubicado en Nuquí, que en mi concepto es el lugar perfecto para mejorar el comercio de la región pacífica, al puerto de Tribugá se puede acceder de manera fácil y con una inversión bien programada facilita y mejora procesos de ingreso de carga y descarga, entre muchos otros beneficios. La clínica funcionaba muy bien y mi consultorio no tanto, pues el tiempo era cada vez más escaso.

F.V.: ¿Qué pasó con este trabajo en la Cámara de Comercio de su departamento?

M.S.: El desempleo y la falta de salud no eran los únicos problemas que tenía la región, también se vivía una situación de inseguridad en la ciudad. En el año 2016, Quibdó fue declarada la ciudad más insegura de Colombia y desde la presidencia de la Cámara de Comercio, lideramos un proceso de paz, que se llamó el Primer Paso, fue una experiencia muy grande y satisfactoria, nos reunimos con todos los grupos delincuenciales, nos sentamos a hablar y nos dejaron ver que la principal razón de su existencia era la falta de oportunidades laborales y educativas. En ese momento reconocimos 482 jóvenes que hacían parte de las bandas y les dimos oportunidad de empleo a 166. Para mantener esta estrategia se necesitaba mucho músculo financiero e institucional, esperábamos más ayuda del Gobierno Nacional pero no la recibimos y el proceso se fue desvaneciendo. Mi meta ahora que soy alcalde, es ser el “alcalde de la paz territorial”

F.V.: ¿Cuándo pensó que podría llegar a ser alcalde?

M.S.: Desde mi puesto en la Cámara se podían tomar decisiones, pero no tan importantes como para cambiar la situación y me sentía impotente. Los objetivos de alcaldes y gobernadores no siempre coincidían con los nuestros y no lográbamos evolucionar. Así que hace 8 años decidimos, con un grupo de profesionales, incursionar en la política y logramos alcanzar la alcaldía con miembros del grupo durante dos periodos. Sincronizamos las agendas para mejorar la región y se obtuvieron resultados positivos, de tal manera que resultaba importante mantener la continuidad de las políticas y estrategias adelantadas. Con el apoyo de los alcaldes anteriores, un grupo de empresarios y de la comunidad a la que habíamos servido tomé la decisión de lanzarme a la alcaldía.

F.V.: En todo este tiempo ¿cómo estaba su vida familiar?

M.S.: Mi madre falleció hace 15 años. Ya había perdido a mi padre cuando tan solo tenía 2 años, una historia triste, porque una bala perdida impactó su corazón, la vida no me dio la oportunidad de tener un papá al lado, pero me dio una mamá, que se entregó a mí y me formó. Tengo dos hermanas mayores, ellas me acogieron, me formaron ética y moralmente junto con mi madre, tuve la gran dicha de tener tres grandes mujeres. Me casé hace 23 años, Valentina mi hija mayor estudia medicina y mi hijo Martín Daniel, está estudiando Derecho y Lenguas Modernas, los dos están en Bogotá. Mi esposa es ingeniera de sistemas y es la Jefa de Admisiones y Registros de la Universidad Tecnológica del Chocó.

F.V.: ¿Qué viene para el Alcalde de Quibdó?

M.S.: Mucho trabajo para alcanzar los objetivos planteados en la campaña. Una permanente comunicación con la comunidad y una gran cercanía con los líderes de la región. Trabajaré estratégicamente para estimular el crecimiento de la región, disminuir la tasa de desempleo, de inseguridad y por ser el mejor promotor de la paz en el territorio.

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